INFIERNO BLANCO


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Si bien el paracaidismo militar no nació en Alemania, fueron las unidades paracaidistas alemanas las que llevaron a cabo las primeras operaciones de combate. La Alemania de Hitler, limitada militarmente por el Tratado de Versalles, fue tremendamente receptiva a nuevas tecnologías, nuevas tácticas y nuevas fuerzas militares. Junto con el desarrollo del arma acorazada y su utilización en el campo de batalla en el contexto de la «Guerra relámpago», surgieron las unidades paracaidistas como fuerzas de élite, capaces de sorprender actuando con contundencia y celeridad, capturando puentes, fortificaciones y posiciones estratégicas para facilitar la Blitzkrieg.

Tras participar en la campaña de Noruega y en la de Francia, luchar en Holanda y en Bélgica (en especial, en la toma del inexpugnable Fuerte de Eben Emael, operación llevada a cabo por un pequeño grupo), las fuerzas paracaidistas alemanas llevaron a cabo la mayor operación aerotransportada realizada hasta la fecha: el ataque a la isla de Creta.

Creta supuso el canto del cisne para los paracaidistas alemanes. Obtuvieron la victoria pero a un precio tan alto que Hitler decidió no llevar a cabo ninguna operación aerotransportada más y seguir utilizando a los paracaidistas como fuerzas de élite de infantería.

Los Fallschirmjáger, a partir de la decisión de Hitler, combatirían en todos los frentes, desde el norte de África, hasta Italia (en Montecassino escribirían una página memorable con su dura resistencia en la abadía), pasando por Normandía y Holanda, donde se enfrentarían a los paracaidistas estadounidenses, y el frente del Este.

El frente ruso sería el primer destino de los paracaidistas transformados en fuerzas de infantería de élite. Operando a nivel de batallón, Hitler los convirtió en los «bomberos» del frente, a los que se recurría en los sectores en crisis y, en especial, durante los duros inviernos en los que las tropas alemanas se limitaban a defenderse. Fueron enviados a liberar posiciones cercadas o a resistir en ellas, siempre luchando en condiciones desesperadas y enfrentándose a las peores condiciones climáticas y, por supuesto, frente a abrumadoras fuerzas enemigas. Lucharon y murieron con honor en lugares como Schlüsselburg, Volchov, Velikiye-Luki o Breslau.

17X24. Rústica. 324 páginas. Pliego de fotos en b/n.

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